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21/03/2018 / Comments (0)

Semana de ¿entrenamiento?

No vamos bien

Estamos a seis semanas escasas del primer gran hito del proyecto: 101 Peregrinos – 28 de abril de 2018. Según todos los cánones (aunque nunca he sido muy canónico), debería estar ya más fuerte que el vinagre, y debería estar haciendo alrededor de 70 Kms o más a la semana, repartidos en entrenamientos de calidad y volumen, y complementados con gimnasio, bicicleta, y core.

Pero desde Corretrail no levanto cabeza. El frío y la lluvia se me debieron meter hasta los huesos, y la garganta primero, y la sinusitis después me ha impedido hacer lo de debería.

Resumen de kilómetros: apenas seis kilómetros hechos en la cinta el sábado a un ritmo muy moderado y con  tremendos problemas respiratorios.

 

El resto de la semana se resume en lo siguiente:

  • Lunes: Descanso
  • Martes: casi una hora de Elíptica intensidad media – baja
  • Miércoles: Una hora de PIlates (al menos hice algo de core) + poco más de veinte minutos en la cinta.
  • Jueves: Una hora de spinning + poco más de veinte minutos en la cinta a baja intensidad.
  • Viernes:  Una hora de Lift Trainning para tocar todos los grupos musculares, con bastantes sentadilla y glúteo.
  • Sábado: cincuenta minutos de cinta
  • Domingo: muerte por fiebre y sinusitis…

…y hasta hoy miércoles… Pero…

…look for the right side of life

Pero como decían los Monty Python, siempre hay que mirar el lado bueno de la vida; y no todo han sido malas noticias.

Y es que me he “reservado” en una semana que ciertamente me podría haber apartado más tiempo del entrenamiento; habiendo hecho más gimnasio y menos actividad fuera, esta semana empezaré a tope; si, estamos a miércoles, pero todavía hay tiempo para terminarla dignamente. A veces hay que dar un paso atrás para coger carrerilla, ¿no?

Por otra parte, he conseguido mantener un cierto nivel de actividad en una muy mala semana físicamente hablando; casi cinco horas de entrenamiento real, que, evidententemente no son nada, pero que algo habrá aportado para no perder todo lo ganado anteriormente, lo cual, por otra parte, hasta la semana anterior tampoco había sido demasiado.

Sabiendo que no iba a entrenar demasiado, he procurado reforzar el “entrenamiento invisible”, tratando de ir caminando al trabajo, subiendo todas las escaleras que podía, intentando cerrar el pico, y moviéndome más de la cuenta a todos los recados. Según mi reloj de actividad, he estado en movimiento 814 minutos, que nos lleva a casi dos horas al día en movimiento; no está del todo mal.

Concluyendo, no todos son malas noticias, y hasta en los momentos más bajos siempre se puede hacer algo para no caer en el desamparo total. Ah! y que ya puedo espabilar estas semanas que me quedan para tratar de recuperar esta semana perdida.

Quizá, de cara a la planificación de las semanas que me quedan, y para el resto de la temporada, debiera contar con el apoyo de un entrenador. Soy de los que piensan que uno puede tirar con los conocimientos que tiene, y saldrá bien, pero con el apoyo de un experto, se minimizan las posibilidades de lesión y se potencian las probabilidades de hacer la cosas de acuerdo con los objetivos marcados.

Puede ser un proceso interesante que contar, o no? Todo el rollo de confeccionar calendario de entrenamiento, seguimiento, compromiso… voy a darle una vuelta.

 

 

Last modified: 21/03/2018

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