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19/04/2018 / Comments (1)

Hoka One One Clifton 4: 500 KM después

Hoka one one Clifton 4
Lo reconozco… le doy muchas vueltas a la compra de mis zapatillas; y creo que no me he equivocado comprando las Hoka One One Clifton 4.

Desde que empecé a correr, las zapatillas de running es una de las inversiones en las que nunca me ha gustado escatimar. Las considero como los neumáticos de un coche. Es el principal punto de contacto con el terreno, y debido a mis peculiaridades, se ven obligadas a soportar un altísimo impacto a cada paso que doy.

Una buena zapatilla siempre es el primer punto para prevenir lesiones y mejorar en entrenos y carreras.

Pero no es una inversión de bajo precio, y hay que estar siempre pendiente de ofertas; nunca he sido amigo de comprar zapatillas running baratas por el simple hecho de serlo, pero procuro estar muy atento a los cambios y actualizaciones de aquellos modelos que le gustan a uno, así como a cualquier periodo de campañas especiales.

Así que siempre que tengo que cambiar, paso un buen rato leyendo reviews, comparando precios y características en las diferentes plataforma, y revisando newsletter de un montón tiendas online, aunque la principal fuente de información siempre ha sido la experiencia de corredores a los que conozco, o con los que coincido.

¿Por qué compré las Hoka One One Clifton 4?

En octubre del año pasado, participé en la Trashuman Trail (THT), en Ciudad Real. Cuatro días de convivencia para recorrer 225 kilómetros en la llanura y calurosísima estepa manchega. ¿Sabes esa sensación que sientes cuando no localizas al más pardillo de la partida? efectivamente, el pardillo era yo.

Algo más de 20 participantes, entre los cuales, el que menos experiencia tenía era yo; rodeado de corredores experimentados y curtidos en mil batallas.

Daba gusto sentarse al lado de cualquiera de ellos y escuchar las cientos de batallitas en Maratón de Sables, Bandoleros, UTMB, o PT281+.

Y como no podía ser de otra manera, mi inexperiencia me pasó factura; me equivoqué seleccionando las zapatillas el primer día; escogí unas muy blandas para mis características, y acabé, después de los 70 kilómetros de la primera etapa, con unos dolores insoportables en los pies y con dos generosas ampollas que me lastraron el resto de días.

Aunque pude cambiar de zapatillas, y mejorar notablemente, comencé a fijarme en el calzado del resto de corredores; y vi que muchos de ellos calzaban Hoka. Siempre tuve curiosidad en acercarme al maximalismo en las zapatillas de correr, pero había pensado que ir tan arriba no podría ser bueno.

Después de una conversación con Paco Robles, barcelonés ultramaratoniano que lleva más de 300 carreras de ultradistancia en sus piernas, salí de toda duda; y es que Paco es un corredor pesado (no tanto como yo, obviamente), y amante de Hoka; desde que calzó su primer par, no cambia. Y como hay que comer de la carne que come el carnicero, me decidí a probar.

Paco Robles tras dar buena cuenta de los 100K de Calella con sus propias Hoka One One Clifton; cuarto par, o así, lleva ya.

Por cierto, el amigo Paco Robles organiza una carrera solidaria de 100K todos los años, y ya van 6, a beneficio de organizaciones que apoyan a niños y familias con cáncer; no dejéis de seguir la página del evento “corre pels que no poden”.

¿Dónde comprar unas Hoka One One?

Lamentablemente, no hay muchas opciones en tienda, y menos de mi número de pie; de hecho, normalmente, ni siquiera online disponen de tallas grandes en los principales sitios online de España, o se agotan en seguida.

Pero puedes encontrarlas fácilmente en la propia página de la compañía, y siempre se pueden encontrar ofertas en mi tienda online de cabecera: sportsshoes.com; tienda británica, en la que siempre hay muy buenos precios y normalmente encuentras tallas grandes.

Primeras sensaciones

Ligeras, muy ligeras

Sólo ver la caja, impresiona…. ¡es enorme! y parece que lo que vaya a salir de allí será muy pesado; sin embargo, las Hoka One One se caracterizan por su peso ligero, y eso es algo que se nota nada más sopesarlas, y por supuesto, al calzarlas.

He usado un montón de marcas y modelos, y con ninguna de las que me he calzado he tenido esa sensación de ligereza.

5 mm de drop

Una de las señas de identidad de las Hoka es el bajo drop; no llega a ser drop 0, pero 5 mm es muy bajo comparado con otras zapatillas; esto implica un correr más natural, al hacerte entrar más con el antepié que con el talón, lo que en teoría minimiza las lesiones, pero también requiere una mejor técnica de carrera para completar la adaptación.

Al calzarte las zapatillas y dar los primeros pasos, no se nota ninguna diferencia, pero cuando empiezas a correr, sí que inicialmente te notas como más torpe, con un correr más “de pato”.

Quizá se te carguen un poco los gemelos si no estás acostumbrado a drop tan bajos, pero en muy poco tiempo te acostumbrarás, eliminado cualquier sensación en este sentido.

Casi 30 mm de altura

La sensación de altura es brutal; sientes que estás muy alto, y esta sensación genera un montón de dudas en cuanto a la estabilidad; sin embargo, el diseño de la suela, especialmente ancha y con forma piramidal, hace que la estabilidad sea sorprendentemente alta.

Sí que se pierde un poco el tacto del terreno con tanta cantidad de material en la mediasuela, pero para nada es incómodo.

Horma Afilada

La sensación más incómoda al calzarlas, para mi gusto, viene derivada de la estrechez de la horma en la parte delantera; aunque es tendencia habitual en las zapatillas de asfalto, sí que creo que en este sentido podría haber quedado más amplia la caja de dedos.

Sin embargo, no es un problema, y la sensación de comodidad en carrera es total.

Por cierto, creo que hay un modelo “wide”, con la horma especialmente ancha; lamentablemente, lo he descubierto escribiendo este post, jeje.

Comodidad y reactividad

Cuando das los primeros pasos, lo que más llama la atención es la comodidad y la ligereza; pasan los kilómetros con bastante más soltura y ritmo de lo que pudiera parecer por la impresión de robustez de la zapatilla.

Es cierto que no flexa excesivamente bien; de hecho, es bastante rígida, pero se compensa con la propia forma de la suela; al tener forma de “balancín”, favorece mucho la transición y el correr natural.

Por otra parte, por mi forma de correr, siempre he tenido problemas con los upper; acaban rasgando en los lugares donde flexa el pie, con lo que dicha rigidez es una ventaja en este sentido.

Además, la mediasuela no es especialmente blanda: amortigua bastante bien por la cantidad de material que tiene, pero es muy reactiva, permitiendo llevar ritmos alegres, y nuevamente, favoreciendo la técnica correcta en la carrera.

500 kilómetros después

Después de haberlas usado en un otoño muy lluvioso en todo tipo de tiradas, hasta 20 kilómetros, por asfalto y algún camino algo más duro, podemos comentar las siguientes sensaciones:

El desgaste, tanto de la suela como del upper, es mínimo, salvo por un pequeño cortecillo en parte de los dedos, seguramente derivado de un roce excesivo por la estrechez comentada antes, pero que no compromete el comportamiento general de la zapatilla.

La mediasuela se conserva bastante entera, pese al peso, jeje

Upper intacto, sin roturas ni rasgados

Poco desgaste de la suela

Estado general de la zapatila

Al usarlas en tiradas largas, no he notado ningún tipo de dolor o roce en los pies, por lo que pienso que pueden ser perfectas para aguantar maratones o carreras más largas. De hecho, eran las seleccionadas para la Maratón de Madrid, pero, como sabéis, no va a poder ser.

De hecho, físicamente me encuentro muy bien, sin ningún tipo de dolores en articulaciones o musculatura; sí que es verdad lo que comentábamos acerca de los gemelos y el periodo de adaptación a un drop bajo.

En mi caso, siempre le he dedicado tiempo a ejercicios de técnica de carrera, por lo que la adaptación ha sido prácticamente inmediata.

El upper seca y evacua especialmente bien; ha llovido mucho, pero nunca he tenido la sensación de pie calado, ni me ha producido incomodidad en carrera.

 

En conclusión, creo que he dado con las zapatillas perfectas para mis características como corredor, y sin duda, creo que la vida útil se irá por encima de los 1000 kilómetros, con lo que, aunque son caras, el precio por kilómetro con respecto a otros modelos con menos durabilidad, hará que al final te hayas comprado unas zapatillas de running baratas.

Nuevas Hoka en mi zapatero

Pues si, tan contento estoy con las Hoka Clifton, que, en breve, tendréis que soportar mis sensaciones en el campo con las Hoka One One ATR Challenger. Finalmente, han sido las elegidas para afrontar los 101 peregrinos; Os anticipo que ya he bregado casi 100 kilómetros con ellas por diversos tipos de terreno, y estoy encantado.

Last modified: 20/07/2018

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