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19/07/2018 / Comments (1)

Hoka Challenger ATR 4… Una historia de amor y odio

Dia de estreno de mis Challenger ATR 4 de Hoka
Todavía recuerdo cuando recibí las Challenger ATR 4 en casa, allá por el mes de febrero; cerca de San Valentín.

Tenía muchas ganas de probar las gama de trail running de Hoka, sobre todo después de haber disfrutado las Hoka One One Clifton 4 en asfalto.

Estaba enamorado de la marca; un flechazo a primera vista.

Hoy, apenas unos cinco meses después, y después de algo más de 400 kilómetros, todavía no se si las Challenger ATR 4 son las mejores zapatillas de trail running que he tenido, o son la peor inversión en equipamiento trail que he hecho.

Voy a poner todo en orden, a ver si llego a alguna conclusión.

¿Por qué las Challenger ATR 4?

Si por algo se caracterizan las marcas de zapatillas modernas, es por la inmensa variedad del catálogo en cada una de las líneas.

La gama Hoka One One trail no es menos. Difícil escoger entre tanto modelo.

La tendencia es siempre lanzarte a la superventas de la marca; en este caso, el modelo speedgoat.

Pero tras algún tiempo de reflexión, terminé decidiéndome por la Challenger ATR, por tres razones principales:

  • Es el modelo de trail más parecido a las Clifton 4. La horma es similar, y la suela sólo difiere por unos pequeños tacos incorporados para mejorar al agarre en pistas. Si has probado algo, y te va bien, no trates de cambiarlo.
  • La puedes encontrar a un precio más económico que las Speedgoat. No nos engañemos, las Challenger no son unas zapatillas trail running baratas, pero sí que en torno a 20 o 30 euros puedes ahorrarte.
  • Tenía el primer reto de la temporada, la 101 peregrinos de Ponferrada en marcha. El reto pedía una zapatilla no muy técnica para aguantar kilómetros y kilómetros por pistas “sube-baja”. Para esto, las Challenger ATR parecían no tener rival.

Primeros pasos con las Challenger ATR 4

Las primeras sensaciones no defraudaron.

Se nota la tremenda amortiguación que tiene.

Muy confortables en todos los sentidos; una horma un poco más ancha que las Clifton 4 y un mesh más agradable, hace pensar que los kilómetros de cualquier ultra trail van a pasar sin darte cuenta.

Los primeros 50 o 60 kilómetros de entrenamiento trail los hice en terreno fácil, y con distancias entre 10 y 20 kilómetros.

Sin problema, todo lo contrario. Ningún problema de adaptación; sensación de correr bastante natural, muy ligeras para el tamaño que tiene la zapatilla, y cero problemas con el agarre.

Hoka One One Challenger ATR 4

Primeros entrenos con las Challenger ATR 4, de Hoka, en la Atalaya de Ciudad Real

 

Incluso me atreví a meterlas en barro y agua en alguna salida (por otra parte, con el invierno que hemos pasado, algo inevitable), y los resultados fueron más que notables.

Ningún dolor en los pies, ninguna ampolla o rozadura, y sujección suficiente para agarres y tobillos.

Todo parecía ser el comienzo de una gran amistad con mis Hoka Challenger ATR 4.

Primera carrera seria: Jaratrail 2018

Pero toda historia de amor tiene su crisis, al menos para generar algo de suspense a la trama.

Así que nos plantamos en Jaratrail, Piedrabuena en el mes de abril, poco antes de uno de los grandes objetivos de la temporada.

Carrera de montaña de 36 kilómetros de, a priori, un terreno no demasiado técnico, que sumaba más de 1500 metros positivos.

Al final, casi seis horas de trail running, sufriendo más de la cuenta, pero una buena preparación para lo que venía después.

¿Respondieron bien las Challenger?

Si, respondieron bien; en ningún momento tuve sensación de que me faltasen zapatillas, pero sí que es cierto que al final, empecé a notar mucho desgaste en el upper.

Tiene una rejilla, pensada para transpirar, supongo, que empezó a rajarse, consecuencia de roces con piedras en las dos o tres pedrizas que nos tocó pasar, y las propias torsiones del pie y mi tonelaje en alguna bajada.

Y es que aunque parece que el rendimiento no se veía comprometido con el upper desgastado, siempre desconfías cuando se rompe con tanta facilidad en tan pocos kilómetros que llevaba con ellas.

Mi experiencia en Peregrinos con las Challenger

Siguiente prueba de fuego: 101 Peregrinos de Ponferrada.

Impecables; me permitieron aguantar sin ningún tipo de dolor en los pies, y con la musculatura bastante decente.

Nuevamente, no eché nada de menos, todo lo contrario; muy buenas sensaciones de comodidad y agarre en toda la carrera.

Pero eso sí, al terminar, nuevamente observé que el upper se estaba desgastando más de la cuenta, y ya no tenía dudas; por ahí era por donde morirían mis Challenger ATR 4.

Con apenas 200 kilómetros, y aunque la suela estaba perfecta, se estaban deshaciendo más de la cuenta.

¿Por qué no usé las Challenger ATR 4 en GTP?

Con todo y con eso, estaba convencido de usar las Hoka Challenger en mi asalto al Gran Trail Peñalara.

Sin embargo, a medida que avanzaba en los entrenos, y aún cuando seguía muy contento con el rendimiento, empezaba a desconfiar… No sabía si aguantarían terrenos tan técnicos, o si se desharía el upper en medio de la carrera.

Tras una conversación online con Mayayo, de carrerasdemontana.com, y Mikel Leal, uno de sus probadores, finalmente me decidí por las Hoka One One Mafate.

Definitivamente, son otra liga totalmente distinta; mucha diferencia de precio, pero en cuanto a agarre, sujeción, y comportamiento, son de otra división en el mundo de las zapatillas para ultra trail.

Pero eso es otra historia, que contaré más adelante, jeje.

Mis Challenger ATR después de 400 kilómetros

A día de hoy, sigo usando las Hoka Challenger; las uso mucho, casi a diario, ahora en verano.

Conclusiones después de 400 kilómetros: siguen siendo muy cómodas, se siguen comportando muy bien, pero están francamente destrozadas.

Suela de las Challenger ATR

La suela de las Hoka Callenger tras 400 kilómetros

Hoka Challenger después de 400 kilómetros

Pobre aspecto de las zapatillas

Hoka Challenger rotas

Detalle de la rotura del upper

Suela un poco despegada en la punta.

Rejilla de Hoka Challenger

Se ve como la rejilla por fuera del upper aguanta poco

Una pena, porque la suela está muy decente, y realmente no afecta demasiado al comportamiento, pero siempre te acaba entrando algo de tierra o alguna piedrecilla cuando corres por el campo, y acaba siendo incómodo.

En resumen. Creo que son unas de las mejores zapatillas de trail running que he tenido, pero no estoy seguro que merezcan la pena por la durabilidad.

Aún así, estoy pensando en volverlas a comprar; quizá para usarlas sólo para entrenar por pistas y terrenos poco comprometidos.

Incluso utilizarlas para asfalto, ya que son un poco más anchas que las Hoka One One Clifton. Y más baratas, por cierto.

No se; quizá sea el momento de perdonar, y dar otra oportunidad. En todas las relaciones, cuando las cosas no salen bien, siempre te queda eso de que podrías haber tratado mejor a tu pareja, ¿no?.

Last modified: 20/07/2018

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