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04/07/2018 / Comments (1)

Gran Trail Peñalara 1 – Pepe 0

Pulsera del Gran Trail Peñalara 2018
El GTP 2018, el Gran Trail Peñalara de este año, ya es historia. Y yo no soy finisher de la prueba.

Mi carrera soñada, aquella a la que tenía tantas ganas desde hace tiempo, me ha destrozado.

Aunque antes de empezar, estaba total y absolutamente convenido que completaría el GTP 2018, tuve que retirarme a la primera de cambio, en el primer avituallamiento, cerca del kilómetro 20.

Y es que el Gran Trail Peñalara es una de esas carreras de montaña que estará esperando cualquier detalle para vencerte; está ahí, imponente con sus 115 kilómetros y sus más de 5000 metros de desnivel positivo… Sus zonas técnicas de bajada, su Maliciosa, su Reventón, su Risco de Claveles… esperando cualquier detalle, cualquier punto de flaqueza  para echarte de la carrera.

No en vano, cada año, la tasa de abandonos por diferentes razones, suele rondar el 30% de todos aquellos con dorsal para la prueba.

Ahora, sólo me queda reflexionar sobre lo sucedido, aprender, y replanificar el reto #100kcon100k.

Preparando GTP: Lo hice todo bien… ¿no?

Con la perspectiva de todo lo que ha sucedido, es inevitable echar la vista atrás y chequear todo lo que uno podría haber hecho de manera distinta para tratar de haber obtenido un resultado diferente.

Revisión en el Fisio

Arrastraba unas pequeñas molestias en la rodilla que aparecían cuando alargaba la zancada en bajadas o llaneando.

Aunque no llegaba a ser dolor, preferí mirármelo en Fisiomar, centro de fisioterapia de Ciudad Real, donde Marco Reina descartó cualquier problema serio con una ecografía.

Tres días de sesiones de tratamiento para descargar la zona, y como nuevo para afrontar los entrenamientos de trail running y el GTP 2018.

Electrodos descarga de rodilla en fisiomar

Tratamiento descarga de rodilla en Fisiomar, con Marco Reina

Esto creo que lo hice bien, jeje.

Falta de montaña

Aunque pienso que se puede entrenar bastante dignamente las carrera de montaña en Ciudad Real, buscando desnivel y haciendo tiradas largas por el campo, sí que es cierto que tendría que haber realizado entrenamientos específicos en terreno más montañoso.

Un par de fines de semana en las semanas previas entrenando trail en el propio Guadarrama, Gredos, Cazorla, o cualquier otro sitio de alta montaña con salidas técnicas y sumando desnivel, hubiera terminado de completar el entrenamiento adecuado para una carrera de montaña de la exigencia del GTP.

Cuidado de alimentación

Mi gran talón de Aquiles.

Aunque procuro cuidarme, sobre todo cuando empieza el buen tiempo, las ganas de vida social me acaban pudiendo, y no siempre respeto las mejores pautas alimenticias.

Quince días antes: #Seonthebeach

Justo quince días antes del día D del Gran Trail Peñalara, pasé un fin de semana en un evento profesional sobre SEO en La Manga del Mar Menor.

Evento que combina charlas técnicas con networking y algo de teambuilding.

Aunque los objetivos profesionales se cumplieron, la incidencia sobre el plan de entrenamiento fue muy alta, por el “desaprovechamiento” del entrenamiento específico de ese fin de semana.

Debería haber estado compuesto por un entrenamiento muy dirigido al pico de forma y a la carrera que se venía encima.

Por el contrario, en La Manga sólo pude hacer volumen, sin nada de desnivel, y en un ambiente de humedad y calor bastante desfavorable.

A todo esto se sumó la falta de descanso tratando de encajar los entrenos de running con las actividades del congreso, y la peor alimentación.

La semana del GTP

La semana del Gran Trail Peñalara lo hice todo bien… o quizá no…

Semana de descanso, buena alimentación, preparación de material y poco entreno.

Salí a trotar un par de días; noté mucho más cansancio de lo normal, pero no le di ninguna importancia; pensaba que era una mezcla entre síntomas de alergia, y cansancio acumulado, sin pensar que estaba incubando algo, que sin duda, me pasaría factura.

El día de la carrera

Así llegamos al 29 de junio de 2018.

Decido salir temprano, para llegar pronto a Navacerrada, descansar, comer tranquilo, echarme una larga siesta, e ir recibiendo al resto de compañeros de Corriendo por el Campo (CxC), que iban a compartir conmigo este fin de semana:

  • Miguel y Ramón, a tratar de acabar con el GTP.
  • Quique y Alicia se plantaron con la idea de acompañarnos en algunos tramos de la prueba.
  • Mónica quería correr el Cross Nocturno y acompañar a Miguel en diversos puntos.

Además, Fran y Miguel Illescas, compañeros de Sonrisas y Montañas, y otros ciudadrealeños nos íbamos a juntar por allí.

Todos fueron llegando hasta que nos plantamos a las 23 horas en la línea de salida; oportunidad para agruparnos todos, y reencontrarnos con antiguos compañeros de la Transhumantrail 2017.

Salida del GTP 2018

Con Ramón y Antonio, que tampoco pudieron acabar, en la salida del GTP

Momentos de nervios y risas para tratar de templar los nervios.

Y toca salir.

Fuera de Gran Trail Peñalara a la primera de cambio

Muy malas sensaciones desde el principio; normalmente, al iniciar una carrera, sobre todo de larga distancia, en el primero kilómetro te sientes fuerte, con ganas, mentalizado.

Tomas conciencia de que vas a terminar.

En este GTP, nunca tuve esa sensación; jadeante desde el principio, en seguida tocó subir la Maliciosa, siguiendo la línea de puntos de los frontales que me precedían.

Aún así, conseguí hacer la primera parte de manera muy digna, hasta que empezaron las rampas duras, los dolores en el pecho y garganta, y las sensaciones de ahogo.

“Mejorará en la bajada”, me dije a mí mismo.

Pero no fue así.

Bajada muy técnica que me tomé con calma; con el estómago cerrado, trataba de beber y comer algo, pero era incapaz.

Veía que paulatinamente me iba quedando sin fuerzas.

Hasta que llegó la parte más corrible, y empecé a correr de nuevo… lo que pude; sin fuerzas, extenuado, y con dolores al respirar, seguía sin poder comer, y me tenía que parar a coger aire cada poco tiempo.

Con casi 100 kilómetros por delante, y en mitad de la noche, no sabía exactamente qué demonios estaba haciendo allí.

Sabía que esta sensación iba a pasar por mi cabeza en algún momento, pero nunca imaginé que fuese tan pronto.

Así que tomé la decisión de retirarme en Canto Cochino; a partir de ahí, ni un solo pensamiento positivo, hasta que vi la iluminación del avituallamiento, que anunciaba el final del sufrimiento.

Durante esos kilómetros, traté de acordarme de Claudia y Susana, traté de acordarme de la Fundación Aladina.

Pero el malestar y la falta de fuerzas eran tan intensos, que no conseguí centrar pensamientos positivos.

Llegué quince minutos por debajo del tiempo máximo de paso, pero aún así, y pese a los ánimos de los voluntarios, seguí decidido a volverme a Navacerrada, junto con Miguel Illescas, de Sonrisas y Montañas, y Antonio, compañero de THT, con quienes coincidí en el bus de vuelta.

Primeras reflexiones tras abandonar el GTP 2018

Después de la extrañeza de las sensaciones iniciales, tras analizar todo lo acontecido en los últimos días, llego a la conclusión que estaba incubando algo; las defensas bajas y un catarro de verano que limitaba mi capacidad pulmonar, me hizo no poder comer y beber, y me dejó sin fuerzas nada más comenzar.

Detalle en otras carreras, pero determinante en el Gran Trail Peñalara.

Cierto que todos los detalles negativos de las semanas previas podrían haber cambiado algo las circunstancias de carrera.

Sin embargo, creo que iba bien entrenado y con ganas, pero una situación de enfermedad leve imprevista me lleva a aparcar el sueño de acabar el GTP hasta 2019.

Sólo me quedo con ese mal gusto de no haber intentado continuar; me quedo con eso de que me tenían que haber echado más adelante, y no haberme ido por mi propio pie.

El resto del fin de semana, me lo pasé tratando de recuperar anímicamente con el resto de compañeros que tampoco pudieron terminar, y siguiendo en particular a Fran (Sonrisas y Montañas).

Uno de los pocos de la expedición de Ciudad Real que logró terminar, no sin sufrimiento, como demuestra su llegada al control de paso y avituallamiento de La Granja, en el kilómetro 84.

 

Próximos pasos

Pero este deporte va de volver a levantarse; así que toca mirar hacia adelante, y siempre dar un paso más.

Aunque el éxito del reto solidario no se ve afectado por el fracaso deportivo, sigo pensando en hacer tres carreras de 100 kilómetros este año.

Creo que se lo debo a todo el mundo que ha creído en ello y me ha animado a perseguirlos; así que pronto, muy pronto, replanificaré el resto del año, y anunciaré las próximas carreras que tengo en mente.

Mientras tanto, toca dar un paso más, y pensar en el Gran Trail Peñalara del año que viene.

Sobre todo, cuando al deshacer los bártulos, descubres con sorpresa que tu familia te había puesto un mensaje de apoyo en todas y cada una de las barritas y geles que tenías pensado consumir durante la carrera.

Barritas energéticas del Gran Trail Peñalara con mensaje de apoyo

Mensajes del resto del equipo 100Kcon100K en las barritas que iba a consumir en el Gran Trail Peñalara.

GTP 2019; ya te tengo en mente. Y con el apoyo del resto del equipo 100kcon100k, se que te ganaré.

Last modified: 04/07/2018

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