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20/08/2018 / Comments (0)

Duelo al sol en el 10K de Corral

Meta de la carrera urbana de Corral de Calatrava
Nunca me gustó participar en carreras de 10 kilómetros de asfalto.

Hace justo unas tres semanas, tocó dar zapatilla en la XVIII carrera urbana Corral de Calatrava.

Bajo mi punto de vista, una de las pruebas más duras del circuito de carreras populares de Ciudad Real, no por la distancia, ni por el perfil de elevación, sino por el intenso calor que suele hacer en esas fechas por las latitudes manchegas.

Pero es la única carrera de asfalto que tengo fija en el calendario y que me gusta correr año tras año.

Será porque Corral de Calatrava es un pueblo muy especial para toda la familia de los CxC Corriendo por el Campo, por lo bien que nos tratan José Antonio, Paloma, y el resto de anfitriones.

O será, quizá, porque normalmente coincide con el Laurel Jazz, “minifestival” de conciertos que empiezan justo al terminar la carrera en la plaza del Laurel, y después de una buena cena recuperadora en la terraza restaurante de la piscina corraleña.

XVIII carrera urbana Corral de Calatrava

Risas (y nervios) precarrera

Como siempre que nos juntamos unos pocos, decidimos ir con tiempo para evitar aglomeraciones en la recogida de dorsales, etc.

Pero esta vez fuimos con demasiado tiempo; pudimos saludar a propios y extraños, tomarnos un café, gastarnos bromas. Pero nunca calentar, jeje.

Qué buen rato pasamos la representación CxC: JAN, Ramón, Toni, Pelu, y un servidor.

Mala costumbre que tenemos los CxC en carreras de asfalto explosivas, heredado de las largas carreras y distancias que afrontamos en el campo.

Y es que la mejor manera de calentar, es siempre salir despacito y de menos a más; aunque es cierto que en una carrera de asfalto de 10 kilómetros, no hay ningún tiempo para salir despacito, y todo el mundo sale a muerte.

Y como al final somos cabezones y competitivos, pues intentamos ponernos “a rueda” de la grupeta, con lo que empezamos fríos y sufriendo desde el principio; mal hecho.

Agonía durante los 10K

Consecuencia: agonía y sufrimiento; más de la cuenta.

Por eso no me gustan las carreras de asfalto; se compite mucho más que en las de trail, te picas mucho más y tratar de estar mucho más pendiente de los ritmos y del reloj.

Que si uno te da un codazo por aquí, que si otro se te pica en la subida, que si el de más allá te cierra al doblar la esquina de una calle…

Par mi gusto, se sufre mucho más en un diezmil que en una maratón de montaña; eso sí, el tiempo de sufrimiento es mucho menor.

Menos mal que con algo de música del propio móvil que llevaba en la mano, y un poco de conversación con “Tocino” para chequear quién iba sufriendo más, todo se hace algo más llevadero.

Al final, sin pretensiones, hice una de mis mejores marcas personales en la distancia.

Meta de la carrera urbana de Corral de Calatrava

Menos de 55 minutos en una carrera de 10.000 metros de asfalto es una buena marca para el #elephantrunner

De acuerdo, es una marca paupérrima, pero el que da lo mejor, no está obligado a más, ¿no? O, al menos, eso dicen, jeje.

Experiencia con las ATR Challenger

Unas de las razones por las que me apetecía participar en los 10 kilómetros de Corral, era por probar cómo funcionaban en asfalto las Hoka ATR Challenger.

Como comentaba en el post dedicado a ellas, son un poco más anchas que las clifton, y, aunque no son puras de asfalto, las estoy considerando muy en serio para utilizarlas en los entrenamientos más habituales en la ciudad.

Prueba superada; creo que son unas serias candidatas.

Recuperación Postcarrera

Y como siempre, lo mejor de la carrera, la recuperación con una buena cena y el concierto posterior. Una vez más, todo el pueblo de Corral de Calatrava se portó como unos anfitriones de lujo para todo el que se quiso quedar a disfrutar un ratito de la noche.

Colaboración con los Guerreros Púrpura

Las carreras organizadas en Corral de Calatrava siempre tienen alguna sorpresa especial.

Ya en Corretrail 2018, nos dieron la oportunidad de montar un stand solidario con el objetivo de recaudar fondos para la Fundación Aladina.

En esta ocasión tocó colaborar con los Guerreros Púrpura, grupo de padres y madres de niños afectados por enfermedades neurológica, endocrinas y metabólicas, que están aunando esfuerzos para tratar de reformar el ala “San Vicente” del Hospital Niño Jesús, de Madrid, mejorando así la calidad de vida de niños y familiares.

Pusieron un mercadillo solidario donde se pudo adquirir muchos de los artículos de las tiendas solidarias de los guerreros púrpura.

Artículos tienda solidaria de guerreros púrpura

Algunos de los artículos que se pueden adquirir en las tiendas solidarias de los guerreros púrpura

Una gran ocasión para seguir poniendo granitos de arena en favor de quienes más lo necesitan.

Y mientras tanto… en tierras Portuguesas…

Y mientras todo esto pasaba, en tierras portuguesas, un reducto de los CxC, acompañados de otros trailrunners ciudarrealeños, trataban de asaltar la PT281+ Beira Baixa.

Manchegos en la PT

Manchegos en al PT281+ Beria Baixa: Bassit, José Luis, Toty, Quique, Alicia, Javier y Miguel Ángel.

Yo quejándome del calor y de la agonía de 10 kilómetros, mientras que Quique, Alicia, y Miguel Ángel, acompañados de Mónica en el backstage, trataban de dar buena cuenta de 281 kilómetros en tres días de competición, en régimen de autosuficiencia, y aguantando unas temperaturas que harían pedir tregua al mismo Belcebú.

Resultado: Alicia y Quique se apretaron más de 100 kilómetros antes de tener que retirarse por problemas físicos, mientras que Miguel Ángel completó su tercera participación como finisher de la prueba.

Miguel Angel García en PT281+ beira Baixa

Miguel Ángel, con su medalla de finisher de la prueba y su camiseta CxC

El resto de la expedición manchega sufrió diferente suerte, pero todo ellos, se vuelven a ganar mis respetos, por ponerse en la línea de salida de una de las carreras de ultratrail más duras de Europa, tratando de dar un paso más, siempre un paso más, siempre, un paso más.

Nos veremos el año que viene en una nueva edición de la Carrera Urbana de Corral de Calatrava, y, seguramente, otro nutrido grupo de CxC y corredores manchegos, tratarán de volver a abordar la temida PT281+ en tierras portuguesas.

 

 

Last modified: 12/09/2018

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