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11/04/2018 / Comments (1)

Bye, Maratón de Madrid

maratón de Madrid 2017
El 8 de abril, se cerraron las inscripciones para la Maratón de Madrid 2018, que se celebrará en apenas 15 días; aunque la tenía marcada como cita imprescindible para este año en mi calendario de carreras 2018, tras acudir al “consejo de sabios CxC”, basado en un par de comentarios en un grupo de whatsapp, he decidido, con todo el dolor de mi corazón, descartarla.

Y es que es tan sólo unos días antes del primer gran reto de la temporada, 101 Peregrinos en Ponferrada. Rectificar es de sabios, y, aunque pensaba que podría ser un buen remate para el plan de entrenamiento, lo cierto es que no hay tiempo material de recuperación, y sería bastante contraproducente hacer el esfuerzo de las más de cuatro horas que seguro me llevaría completar la maratón.

La distancia Maratón es especial

Lo dicen todos los corredores populares; y es una gran verdad; una maratón de asfalto es especial.

Da igual la cantidad de carreras que hayas hecho; da igual el número de veces que hayas rebasado esa distancia en ultramaratones. La distancia Maratón es especial.

Porque implica una preparación específica, y porque, a diferencia de lo que ocurre en otro tipo de pruebas, el reloj es importante.

No hay runner posturero que se precie que no haya preguntado a otro en alguna conversación:

Anda, has corrido maratones… ¿y cual es tu MMP*?

*MMP: manera posturera de runner avanzado para preguntar tu Mejor Marca Personal en la distancia.

Así que, en este caso, el reto no es sólo acabar una Maratón; el reto es acabarla dignamente, y mejorar, a cada carrera de 42K que se realiza, tu MMP anterior, para poder publicarlo, comentarlo, o indicarlo en la “bio” de tus redes.

Una maratón de asfalto es también especial porque nunca correrás solo; siempre estarás rodeado de gente, lo cual a veces es muy complicado en otras disciplinas, como las carreras de montaña. Por muy lento o muy rápido que vayas, sentirás el calor del resto de corredores, y de todo el mundo que se sitúa  a animar a propios y extraños a lo largo de todo el recorrido.

Y es que una Maratón es como el esperanto. Todo el mundo entiende lo que es, entiende lo que cuesta, entiende lo durísimo que hay que entrenar, entiende el esfuerzo físico y mental que hay que hacer de estar varias horas manteniendo el mismo ritmo, y entiende la satisfacción personal de acabarla.

Además tiene el aliciente, si es en una gran ciudad, de convertirse en la posibilidad de un viaje familiar inolvidable.

La Maratón de Madrid es especial

Y si esa carrera Maratón se desarrolla en tu ciudad, es muchísimo más especial.

  • Correr la Maratón de Madrid, me dió la oportunidad de asfaltear a gusto por las principales localizaciones de la ciudad que tanto quiero; hacer de una tacada todas ellas, sin los inconvenientes del día a día madrileño (tráfico, semáforos, etc.).
  • La ciudad se vuelca con el evento, engalanando las calles durante toda la semana.
  • Es fácil para familiares y amigos; no hay que desplazarse a ninguna ciudad extraña, y por la facilidad del transporte público, es muy sencillo situarse en varios puntos del recorrido.
  • Se trata de una carrera clasificada como “oro”, por la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF), lo que garantiza una serie de servicios, de atención al corredor, y de calidad del recorrido y avituallamientos, que la ponen al nivel de las principales maratones mundiales.
  • Está dentro del circuito Rock and Roll Marathon Series, que aglutina un tipo de carreras que además tienen al aliciente de contar con bandas de música a lo largo de todo el recorrido.
  • Ha sido la primera (y a decir verdad, la única), Maratón de asfalto que he corrido.

La hice acompañado de Guti y Miguel Ángel, compañeros CxC; disfruté tanto, y hubo tantos momentos buenos, que no se muy bien con cuál de ellos quedarme: los nervios de la salida y los primeros pasos, las risas con otros corredores (el que llevaba la camiseta de Rooney, acabó de nosotros hasta el pelo, jeje), el compartir kilómetros con corredores veteranos que habían corrido las 40 ediciones, aquel mexicano resacoso que corría con un altavoz, la visita en varios puntos del recorrido de Manu y Anne, la cerveza que consiguió tomarse Miguel, el momento en que nos subimos a unos de los escenarios de una de las bandas a bailar con ellos, el bajonazo al llegar a colón, la maravillosa entrada en el Retiro, donde me esperaban Claudia y Susana, y la enorme satisfacción cuando te cuelgan la medalla.

Justo antes de tomar la salida, con Miguel, Guti, y Carmelo

Entrando en Casa de Campo, uno de los puntos especiales del recorrido

 

Momentazo en la Gran Vía

 

 

Medalla de la 40 edición de la Maratón de Madrid

Aunque la marca fue un desastre, más de 4:30, acabé tan contento y lo pasamos tan bien, que me propuse correr todas las ediciones a partir de aquella, pero ya ves… este año no podrá ser; tan sólo espero que este cambio de última hora me permita ahorrar esfuerzos para afrontar con garantías el primer 100K del reto.

Maratón de Madrid 2019

Pero que me esperen en 2019; desde ya, adquiero el compromiso y la intención de acudir a la llamada de la Rock and Roll Maratón de Madrid; ah! y mejoraré mi MMP, por supuesto.

Y quizá, solo quizá, en la segunda mitad de este año, si las fechas cuadran y mi “cuerpa” lo permite, me anime a realizar alguna maratón por Castilla la Mancha… quién sabe.

 

 

Last modified: 19/07/2018

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Bye, Maratón de Madrid

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