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04/05/2018 / Comments (2)

101 Peregrinos 2018: Prueba superada

Sí, amigos, la primera gran carrera del año, la temida 101 Peregrinos de Ponferrada, ya es historia. Casi 19 horas de esfuerzo y sufrimiento y primera muesca en el revólver del proyecto #100kcon100k para Fundación Aaladina.

Sin embargo, esa barbaridad de horas de carrera se pasaron volando gracias al gran equipo que me ha acompañado todo el fin de semana: Los malditos CxC en carrera, y el resto del equipo #100Kcon100K en la distancia.

Ni siquiera la semana pasada estaba convencido de poder completar la carrera; pero las dos grandes sorpresas que me llevé justo antes de iniciar el fin de semana, me han llevado en volandas hasta la meta final de Ponferrada.

Pero, vamos por partes, que hay mucha mucho que comentar de esta edición de la Peregrinos, la denominada “Ronda del Norte”

Organización previa

Recogida de dorsales y entrega de bolsa de vida

Sencilla, rápida, y bien organizada; poco más que añadir.

Me llamó la atención que nadie de la organización de la carrera realiza ninguna revisión del material obligatorio; bueno, ya somos todos muy mayorcitos para llevarlo encima, y se agradece no pasar por esa “fiscalización”, aunque ya os digo que nada de lo que se marcó como material obligatorio sobraba.

A medida que pasaban las horas, acabas tirando de cortavientos, abrigo, e incluso la manta térmica he visto usar a más de uno.

La salida

Y allí nos plantamos el sábado un poco después de las 8:00 de la mañana, como indicaba la organización, los nueve CxC para dar buena cuenta de la carrera: Luis, Tomás, JAN, Quique, Alicia, Ramón, Pelu, Toni, y yo.

miembros de Corriendo por el campo a la salida de 101 Peregrinos

 

Como siempre, bromas y risas en la salida, propiciadas más por los nervios que por la confianza.

La espera se hace interminable hasta que @contadordekm, el speaker oficial de la prueba, va dando la salida de todas las categorías de bici. Casi una hora de espera, en la que te da tiempo a pasar frío, calor, miedo, euforia, hambre…

Al menos tuvimos la suerte de saludar a viejos compañeros de la THT 2017; el gran Antonio Miguel y el bueno de Rubén, que acabó siendo el ganador absoluto en poco más de 9h 30 minutos.

El recorrido de la 101 Peregrinos 2018

¡Son 107 kilómetros!

Lo primero que hay que decir es que no son 101 kilómetros; en “Peregrinos”, completarás casi 107 kilómetros, con inicio y llegada en Ponferrada.

Parece que tan sólo seis kilómetros no es mucha diferencia, pero a esas alturas de la película, y a mi nivel, seis kilómetros suponen más de una hora en el monte, lo cual, a determinadas horas de la noche, y con la mente ofuscada por el esfuerzo, puede suponer un gran cabreo… y es que parecía que Ponferrada estaba cada vez más lejos.

Así que lo mejor es mentalizarse y poner la cabeza en modo 107 Kilómetros para no venirse abajo en los últimos kilómetros (a puntito estuve, oyes).

El trazado

El trazado tiene dos partes bien diferenciadas:

Los primeros 50 kilómetros discurren entre “sube y bajas” rompepiernas recorriendo pequeñas poblaciones y aldeas de encanto, con casas de piedra y techos de pizarra, donde sientes el calor y compromiso de la gente del Bierzo.

En esa primera fase, hay que tener mucha cabeza; uno se siente fuerte y confiado, pero no conviene pasarse; la 101 Peregrinos te puede destrozar si pecas de exceso de confianza y tratas de correr más de la cuenta en esa primera parte, disfrutona por momentos.

También es donde más barro se concentra; al menos, eso contaban los veteranos de la prueba, porque en este sentido, tuvimos la gran suerte de disfrutar de un tiempo primaveral total; nada de lluvia y mucho sol, pero sin demasiado calor.

 

El buen humor y las ganas del principio, nos ayudaron a completar esa primera parte en poco más de seis horas y media, tras las cuales, nos esperaba el Polideportivo de Domingo Flórez, donde poder recuperar fuerzas, bromear un poco, comer un buen plato de pasta y cambiarse de ropa con lo dejado en la bolsa de vida que la organización traslada hasta allí.

De los siguientes 40 kilómetros, más de 20 son de ascenso continuo, por un valle increíble, subiendo por sendas y cortafuegos, entre los que te sientes total y absolutamente alejado de la civilización, y en los que los avituallamientos sólo pueden estar montados por personal militar que acceden con todo el material con sus vehículos especiales.

El ritmo se ralentiza mucho, y el tiempo se hace eterno. Pero los porcentajes de desnivel no son tremendos, así que los kilómetros pasan con relativa alegría.

Aquí empieza el sufrimiento de verdad y la verdadera prueba. Cinco horas seguidas subiendo a buen ritmo, obsesionados con llegar con luz al punto más alto para tratar de pasar antes de que bajasen las temperaturas.

 

Y lo conseguimos; menos mal, porque allá arriba tuvimos que abrigarnos bien; el viento y el frío empezaba a ponerse serio, cuando comenzamos el descenso, coincidiendo con el inicio de la noche.

Viento y frío que se hacía insoportable por momentos, sobre todo a la salida de cada avituallamiento, al dejar el calor de las tiendas militares.

El recorrido se completa con el camino inverso de los últimos 15 kilómetros, volviendo al terreno rompepiernas, y adelantando unos cuantos walking dead, donde parecía que Ponferrada estaba cada vez más lejos y donde el frío era cada vez más insoportable.

Llegados a este punto, cada uno hizo lo que pudo; JAN siguió a lo suyo, tirando del grupo con fuerza, mientras los demás tratábamos de seguirle desde una distancia prudencial, dándonos relevos y ánimos por momentos.

Y al final se llega. Últimos kilómetros muy pesados por la vereda del río Sil, bordeando la ciudad hasta llegar al polideportivo de meta veinte minutos antes de las 4 de la madrugada, después de casi 19 horas.

Los nueve CxC terminamos a nuestra manera. Ramón y Tomás por delante del resto sobrados de fuerzas, Toni un poco descolgado, y el bueno de Luis, con su chulería habitual, acabando en el kilómetro 91 y dejándose agasajar por las viandas locales.

Pelu, Jan, Alicia, Quique y yo entramos juntos, sonrientes, y trotando (por supuesto) bajo el arco de meta de Ponferrada.

Avituallamientos de la 101 Peregrinos

De lo mejorcito de la prueba es, sin duda, es la gran cantidad de avituallamientos que tienes a lo largo de todo el recorrido de la 101 Peregrinos.

Cada cinco o seis kilómetros, tienes uno, organizado por militares, con sus enormes tiendas de campaña y su focos de calor.

En todos encontrabas agua e isotónico, y en la mayoría de ellos, comida variada. Fruta, barritas, chocolate, bollos.

En los avituallamientos nocturnos, además, comida más contundente y caldo calentito para entrar en calor. Siempre con el apoyo y el buen humor de toda la gente del Bierzo y de los militares del destacamento de Astorga.

Para mí fue crítico contar con tantos avituallamientos, ya que funcionaron como “reguladores de ritmo”.

Me permitía coger al grupo, que, obviamente, se detenía, aunque fuese poco tiempo, en cada uno de ellos; de no haber contado con tantas paradas intermitentes, probablemente me hubiera descolgado definitivamente, y la soledad en una carrera como la 101 Peregrinos puede ser definitiva.

Desnivel

A lo largo de los 107 kilómetros, se acumula un desnivel positivo de casi 3.800 metros, y otro tanto negativo de los cuales, más de un tercio se concentran en apenas 25 kilómetros.

A partir del kilómetro 80 te das cuenta si has forzado más en las subidas o las bajadas, en función de si te duele el culo o los cuádriceps, jeje.

En mi caso, tenía el perro agarrado a los cuádriceps, señal de que había abusado mucho de las bajadas tratando de no descolgarme del grupo.

Pero aguantaron, vaya que si aguantaron.

Dificultad técnica

La carrera discurre por terreno muy poco técnico, lo cual se agradece para poder trotar sin dificultad a la mínima ocasión en que el desnivel se pone favorable.

Mis dos grandes sorpresas

Lo que la 101 peregrinos no sabía, es que yo tenía dos armas secretas para hacerle frente:

  • Por una parte, justo antes de recoger el dorsal, me llevé la tremenda alegría de ver que el objetivo de recaudar 3000 euros para Fundación Aladina había llegado al 100%!! Mil gracias a todos, no tengo palabras. Los malditos CxC lo volvieron a hacer… pero de eso hablaremos en otra historia.  Lo cierto es que poder poner el foco sólo en lo deportivo, sabiendo que el reto solidario ya sólo puede ir a más, es una gran ventaja.

 

  • Por otra, Susana y Claudia, los otros dos miembros del equipo #100Kcon100K me prepararon dos sorpresas. Una de ellas debía abrirla al llegar a Ponferrada, y la otra, una vez cruzar la línea de meta. Dos objetos sin ningún valor material, pero acompañados por una carta con un mensaje cargado de emociones que retumbaron en mi cabeza todo el fin de semana. El primero me dio empuje para arrancar, y el segundo la tremenda ilusión para terminar.

La chapa del “elephant runner” que me empujó a lo largo de la carrera

Nunca dejaréis de sorprenderme; nunca dejaréis que me rinda; con este equipo, siempre podré dar un paso más, siempre un paso más, siempre, un paso más. Os quiero.

Próxima estación: Junio 2018,  Gran Trail Peñalara, ¡allá voy!.

 

 

Last modified: 04/05/2018

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